Cómo tener una piel tan suave como la seda
Todos queremos que nuestra piel se vea suave, radiante y juvenil. Pero a veces conseguirlo parece una “misión imposible”. Más aún porque apenas nos miramos al espejo, saltan de inmediato todas sus imperfecciones: el acné, la piel escamosa, las arrugas y líneas de expresión, las manchas etc… La buena noticia es que no hay piel que se resista a una buena rutina de cuidados que incluye: alimentación, hidratación, buena higiene, pero, sobre todo: la utilización de productos adecuados para nuestro tipo de piel.
Lo primero es conocer las características de nuestra piel, porque tener una rutina adecuada dependerá de ello. Si tienes la piel grasa no puedes usar productos diseñados para la piel seca y viceversa. Pero ¿cómo identificar nuestro tipo de piel?
Normal: Pocas imperfecciones, poros pequeños, tono más o menos uniforme.
Grasa: La piel tiende a brillar, a lucir un aspecto satinado y aceitoso. Generalmente con poros abiertos, puntos negros y predisposición al acné.
Seca: Puede ser escamosa, y de poros casi invisibles. En este tipo de piel suelen marcarse considerablemente las líneas a de expresión. Sin importar la edad de las personas.
Piel sensible: Son esas pieles propensas al enrojecimiento y picazón. Que a veces experimentan cambios también según el clima.
Piel mixta: Es una combinación de piel seca con zonas grasas, en la llamada zona “T” que comprende el entrecejo, la nariz y la barbilla.
En este sentido y para escoger correctamente qué tipo de cosméticos usar, debemos tomar en cuenta que las pieles secas y sensibles pueden empeorar por el uso de muchos cosméticos o productos perfumados. Y que las pieles grasas deben usar productos oil free.
Limpieza
Una vez identificado el tipo de piel, debemos escoger bien nuestro producto ideal de limpieza que no siempre es el más caro. Un producto muy perfumado como señalamos arriba es perjudicial para la piel seca o sensible. De igual manera, tampoco es buena opción un jabón muy barato ya que estos pueden resecar todo tipo de pieles. Lo ideal es siempre decantarse por productos naturales, y calmantes como por ejemplo aquellos que contengan aloe vera, manzanilla, o los más novedosos y revolucionarios que están formulados a partir de plantas adaptógenas como por ejemplo la rodihola. Si tienes la piel seca una buena recomendación es la de exfoliarla antes de limpiarla. Pruébalo y ya nos contarás de tu “piel de seda”.
Para la piel grasosa lo mejor es un limpiador libre de aceites y de textura en espuma que son bastante ligeros y buenos para este tipo de piel.
Hidratación
La hidratación es súper importante, tengas el tipo de piel que tengas. Aunque seas muy joven, o tengas la piel grasa, hidratar es un paso imprescindible, en tu objetivo de conseguir una piel bonita. La pieles secas y sensibles deben hidratarse dos veces al día. Para las pieles jóvenes o grasas, con una vez al día será suficiente.
Rutina Antes de acostarse
¿Cuánto tiempo dedicas al cuidado de tu piel cuando estás cansado?
La mayoría de las personas estamos acostumbradas a dedicar más tiempo en las mañanas que luego de un día intenso de trabajo. Pero cuidado con esto, una buena rutina de limpieza e hidratación, antes de dormir hará maravillas en tu piel. Sobre todo, dedícale tiempo a retirar el maquillaje, lo mejor es usar un limpiador suave. Evita las toallitas ya que pueden contener alcohol, resultar muy ásperas, y alterar el equilibrio natural del PH de tu piel. Hidratar la piel mientras está húmeda es un buen hábito ya que ayuda a sellar la humedad y hará que tu piel se vea flexible al levantarte.
Protección Solar
Como todos ya sabemos el sol puede hacer estragos en nuestra piel, provocar el envejecimiento prematuro, y en el peor de los casos, hasta padecer cáncer de piel. Una buena forma de garantizar que su piel esté protegida es utilizando una humectante con factor de protección solar solar (SPF) durante todo el año. De esa manera automáticamente estás protegiendo tu piel del sol con un solo producto. Y reforzando además la acción del protector solar en los meses de verano.
Protección Luz azul (HEV light)
Trabajar con el ordenador, el móvil, las luces Led, con las que convivimos todos los días en nuestro mundo actual, también pueden dañar nuestra piel. Si La Luz azul (HEV Light) presente también en La Luz solar y que hasta hace poco conocíamos sus efectos, también puede ser responsable de manchas e imperfecciones, y daños irreversibles, en la piel. Es lo que actualmente se conoce como foto envejecimiento digital. Para atender esta necesidad, y paliar sus efectos, la industria de la cosmética recientemente ha incluido filtros de luz azul en cremas y sérums, que protegen a la piel de este tipo de exposición. En este sentido recomendamos abiertamente los productos de nuestra marca Varukalab, por su doble formulación: hidratante/antiarrugas y protección intengral (luz solar/luz azul).
Una dieta saludable y buenos hábitos
Son tan buenos para tu piel, como los mejores cosméticos. Una piel bonita se logra desde adentro. No es solo cuestión de cuidarla con buenos productos. Hay que nutrirla con una dieta equilibrada, rica en proteínas, carbohidratos, verduras, frutas y grasas no saturadas, como las provenientes de las nueces, el aguacate, el aceite de oliva etc. Y, sobre todo, es importante incluir, alimentos ricos en antioxidantes y vitamina c como: naranjas, arándanos, tomates y el brócoli que son buenos para el sistema inmunológico y promueven una piel radiante. Beber mucha agua también es súper beneficioso porque mantenerse hidratado ayuda a combatir la piel seca y a eliminar toxinas. Y por supuesto, no podíamos olvidar la importancia del descanso, 7 horas de sueño reparador, es imprescindible si quieres conseguir una piel tersa bonita y flexible como la seda.


